El corazón palpita “a mil por hora”, la adrenalina corre por tu cuerpo, la sangre se amontona en tu cabeza y te sientes “viv@”, sonrisas nerviosas y miradas cargadas de erotismo te llevan a un estado de sublime complicidad con tu pareja.
1. La Decisión
Habíamos estado tomándonos unas cervezas en uno de los tantos barcitos que se encuentran en los centros comerciales. Después de varios meses, dos cervezas y unos cuanto roces decidimos que lo haríamos en el baño mas cercano, uno que quedaba hacia la mitad del pasillo en un segundo piso, era un baño discreto, sin cámaras en la entrada, desde donde estábamos podíamos ver con comodidad el inicio de las escaleras, único acceso hacia los baños.
2. La entrada
Lo verdaderamente difícil es la entrada debido a que tienen que esperar que el baño este completamente vacío (esta dificultad no aplica para parejas del mismo sexo, no se si considerarlo una ventaja o una desventaja), dependiendo del día de la semana y del flujo de gente, a veces es muy difícil que esto se de. Sin embargo la espera es tan deliciosa y excitante como lograr nuestro cálido objetivo.
Los baños públicos en los centros comerciales están diseñados en pares, es mejor entrar a un cubículo en el área de los baños masculinos porque en caso de ser descubiertos no habrán gritos, cosa muy probable si un hombre es descubierto en los baños femeninos (no entiendo porque en estos casos las mujeres son menos comprensivas que los hombres, nunca he escuchado que un hombre haya gritado al descubrir una mujer en su baño).
3. En el Cubículo
Después de entrar y cerrar la puerta del cubículo el mundo es tuyo, la mujer deberá acomodarse sobre la tasa para que las piernas adicionales no sean percibidas, la posición mas cómoda para el hombre es de pie de frente a la tasa, como si estuviera orinando, con lo que acceden a toda una variedad de prácticas posibles, tan amplia como su imaginación, el espacio con que dispongan y su nivel acrobático se los permita (técnicamente se podría llegar hasta hacer un 69 vertical, algo verdaderamente arriesgado ya que la chica podría terminar accidentalmente ahogada en la tasa) independiente de que reinventen el Kamasutra o se practique una sencilla, pero no por eso poco deliciosa sección de sexo oral, el hecho concreto es el de experimentar "la descarga" que produce entrar a un sitio que aunque intimo esta prohibido para su uso en pareja.
4. Consideración del tiempo
El tiempo con que se cuenta pareciera ser limitado, la situación y el sitio generan la sensación de que estamos ante “un rapidito” pero en realidad disponen de tanto tiempo como dure la ronda del personal de seguridad, que generalmente nunca es inferior a media hora (Aunque nunca he visto que un guarda de seguridad revise al interior de un cubículo ocupado y cerrado).
5. La Salida
La salida no es menos emocionante y divertida que la entrada, pues están atrapados, en realidad ella es la que esta atrapada, porque el hombre puede salir cuando le plazca. Lo peor que puede suceder es que el baño nunca se desocupe y se vean forzados a salir con presencia masculina en el área, lo que no generara mas que unas cuantas sonrisas cómplices hacia la chica y miradas de admiración para el hombre, algo que no es nada desagradable para el ego masculino.
6. Erotiza tu mente
Los especialistas aconsejan “ponerle color” a nuestra vida sexual para evitar que nuestra relación de pareja se desgaste por la monotonía, muchas veces creemos que esto debe ser algo elaborado y que requiere tiempo y dinero, o que solo es posible para personas con cierta forma de pensar, lo que no es cierto, aunque al inicio pueda parecer difícil, cualquier persona esta en capacidad de “abrir su mente” y permitirse vivir cosas nuevas, constantemente entramos a centros comerciales y utilizamos los baños con que cuentan estos sitios, ver estas “zonas húmedas” desde otra perspectiva alimentará nuestra libido, imaginarte con tu pareja en cierta situación, aunque no se llegue a la practica concreta, te “erotizara” brindándole variedad a tu vida y es posible que finalmente se permitan un poco mas, provocando que todo un arcoíris de sensaciones los inunde, para algunos equivaldrá a transportarse al tiempo cuando unos instantes a solas con tu pareja era todo lo que necesitabas para sentirte “viv@”.
Carpe diem, quam minimun credula postero!!!
Autor: Andrés Bravo (@soyandresbravo)






