El Dildo, como se le conoce en su forma inglesa (Consolador, en el argot latinoamericano) es un complemento sexual utilizado desde tiempo inmemorial para la masturbación, existiendo indicios de que era utilizado hace unos 30.000 años. En la antigua Grecia piezas cilíndricas de piedra, madera o cuero, tenían inspiración fálica, se les llamaba olisbos y eran usados como objetos para dar y recibir placer.
En la actualidad es fabricado con materiales como el látex, la silicona, o el vinilo, entre otros y suele añadirse como parte del juego sexual, suplantando o complementando al pene, siendo diseñados para facilitar tanto la penetración vaginal como anal.
¿Dildo o Consolador? Abriendo la mente
Hasta hace pocos años los Dildos eran llamados popularmente “Consoladores” (Termino inapropiado, que ya se utiliza cada vez menos), asociándolos de manera prejuiciosa con mujeres solitarias u homosexuales a los que les hacía falta “consuelo”.
Por años este juguete fálico fue objeto de un profundo tabú y debía ser usado con la más absoluta reserva, una mujer interesada o poseedora de un dildo podía ser juzgada como “Viciosa” o “Insaciable”, y muchos hombres temían ser considerados bichos raros o de tendencias homosexuales (o en su interior veían en el dildo un competidor que podría desplazarlos o humillarlos).
Actualmente es evidente el sentido lúdico que este fálico elemento ofrece, el tabú y los prejuicios son derrumbados cada vez por mayor cantidad de hombres y mujeres, que se sienten cómodos con el uso del dildo en forma individual o en pareja y que han dejado a un lado la palabra “consuelo” para concentrarse en otra palabra… la palabra: “Placer”.
Romper con la rutina es vital para tener una relación mas activa y placentera. Los juguetes eróticos en general, y los dildos en particular pueden llegar a convertirse en poderosos aliados y compañeros. Alimenta tu espíritu voyerista viendo como tu pareja se autopenetra, concedele "pornográficas" dobles sensaciones haciendo un trió con el dildo, conviertete en mítico macho cabrio e intenta inundar vaginalmente a tu chica con dos miembros a la vez, el hombre puede conseguir maratonicas jornadas sexuales usando el dildo como parte del juego preliminar, durante la relación o inclusive aún después de haber eyaculado. Deshazte de prejuicios, abre tu mente y dale rienda suelta a tu imaginación, las alternativas son infinitas.
¿Por donde empezar? La Comunicación es Vital
Al querer incursionar en el uso de juguetes eróticos, generalmente el dildo es una de las primeras opciones que se vienen a nuestra mente. Sin embargo antes hacer cualquier tipo de compra el primer paso es hablar, sin temor y sin culpa, con nuestra pareja, evaluar y resolver las posibles inquietudes, tenemos que “vender la idea”, siendo considerados y respetuosos (ver "Juguetes Eróticos... ¿por dónde empezar?)
Coméntale a tu pareja de forma casual tu curiosidad en los dildos, dile que alguien cercano los usa y que ha representado un cambio positivo en su vida de pareja. Analiza las reacciones, serán una pista del nivel de aceptación de tu pareja y te guiaran en el siguiente paso a seguir (tal vez salgan corriendo los dos a un sex shop a hacer su primera compra o tal vez lo mejor será empezar por un masaje erótico).
Para todas las fantasías, gustos y presupuestos
Actualmente es posible encontrar una infinidad de ofertas de dildos. Construidos en económico caucho o látex, moldeable y realista silicona, hasta materiales tipo “Star wars” como el titanio. Los hay lisos, en su antigua y básica forma cilíndrica y los hay con detalles realísticos y texturas que llegan a generar ternura.
Algunos son para penetración vaginal “clásica” y otros “exploradores” del punto g (estos se diferencian del resto por la curvatura de su punta, ideal para localizar la zona más erógena y mítica de la mujer).
Los hay dobles para uso individual (vagina y ano) y los hay dobles para satisfacer a dos personas a la vez.
Algunos vienen con poderosas bases que permiten fijarlos al piso o la pared y otros con elementos que permiten adosarlos a un arnés brindándole a la mujer una fálica y diferente alternativa a su rol dentro de la pareja.
Finalmente no importa si compras un sencillo y económico dildo de látex o plástico o el mas sofisticado dildo de cristal o titanio, lo importante es darte la oportunidad a ti y a tu pareja de experimentar y enriquecer su vida sexual, romper la rutina y beneficiarse de todo el abanico de posibilidades que este juguete puede llegar a brindar.
Autor: Andrés Bravo (@soyandresbravo)








